Puede tener una “resaca” de entrenamiento si su rutina de ejercicios es demasiado intensa

Ciertas sensaciones pueden ocurrir después de un entrenamiento, como dolor de cabeza, náuseas o mareos, síntomas comparables a una resaca.

Pero algunos buenos hábitos antes y después del ejercicio pueden ayudarte a evitar estas molestias.

Todos sabemos que el ejercicio regular es una de las claves para mantenerse saludable.

Y los beneficios del deporte son muchos: hacer ejercicio mejora la circulación sanguínea, ayuda a perder grasa corporal, mantiene las articulaciones y los huesos, reduce el estrés y el riesgo de cáncer, etc.

Sin embargo, después de una sesión demasiado intensa, pueden aparecer algunos síntomas parecidos a la resaca, como agotamiento, náuseas y dolor de cabeza.

Según una encuesta realizada en Estados Unidos en mayo de 2019, casi uno de cada cuatro estadounidenses ha experimentado esto, al punto de no poder realizar otra actividad o ir a trabajar.

Una razón detrás de este efecto puede estar en las hormonas.

Para estimular el crecimiento muscular y tisular, el cuerpo produce la hormona del crecimiento.

Después de un esfuerzo excesivo, esta producción puede volverse demasiado alta y provocar náuseas.

La deshidratación también es una posible causa.

No beber suficiente agua puede provocar migrañas, mareos y calambres musculares.

Finalmente, el ejercicio demasiado intenso puede debilitar temporalmente el sistema inmunológico, haciéndolo menos capaz de defender el cuerpo contra los virus.

Para limitar estos síntomas, es recomendable prestar atención a la dieta y comer entre una y tres horas antes de la sesión de entrenamiento, para que el cuerpo tenga el combustible necesario para aprovechar sus reservas.

También se recomiendan ejercicios completos de calentamiento y enfriamiento, así como hidratación regular para ayudar a que los músculos se recuperen. – AFP Relaxnews

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